Informe de avances 2015
Suelo limpio
- Respuesta y saneamiento ante contingencias
- Inversión fortalece comunidades
- Enfoque en los pueblos indígenas
de uranio en la Nación Navajo
En la Mira
Warren Roan

Warren Roan es un inspector certificado de tanques subterráneos de almacenamiento (TSA por sus siglas en inglés) quien labora en la Agencia de Protección Ambiental de la Nación Navajo (NNEPA, por sus siglas en inglés). Su labor es realizar inspecciones a instalaciones con TSAs, entre ellas gasolineras, y documenta infracciones de normas federales en materia de TSAs.
Durante cada una de sus inspecciones, explica sus hallazgos a los propietarios y operadores. Tiene la facultad de expedir sanciones en campo que obligan al cumplimiento y al pago de multas. Además da seguimiento para cerciorarse que los propietarios y operadores cumplan, y actualiza a la NNEPA y la EPA.
Roan se coordina con la EPA para definir los sitios de inspección y su calendarización. Su labor ha ayudando en el logro de una mayor tasa de cumplimiento con las normas para TSAs y evitar contaminación en la Nación Navajo.

Respuesta y saneamiento ante contingencias
El Programa de Respuesta ante Contingencias del Superfund investiga y sanea docenas de incidentes año con año en la región Pacífico Sudoeste.
EPA elimina sustancias tóxicas que amenazaban a la Bahía Humboldt »
La planta abandonada de celulosa Samoa Pulp Mill en la Bahía Humboldt cerca de Eureka, California, representaba un desastre que podía ocurrir en cualquier momento.
Cuando se clausuró la planta en 2008, dejó a atrás tres millones de galones de líquidos sumamente cáusticos, 10,000 toneladas de lodos corrosivos, 12,000 galones de ácidos y 3,000 galones de aguarrás, todos ellos precariamente almacenados en 20 tanques en estado de deterioro.
Los líquidos cáusticos tenían un pH sumamente elevado de entre 13 y 14 – suficientemente fuerte como para disolver madera o tejido humano. En 2013, el Distrito Portuario de la Bahía de Humboldt solicitó apoyo a la EPA, la cual inició labores de estabilización en septiembre.
Luego, el 9 de marzo de 2014, un fuerte sismo con una magnitud de 6.8 en la escala de Richter sacudió la Bahía de Humboldt. En virtud de que si se presentara otro sismo los tanques podrían sufrir rupturas, los coordinadores en sitio de la EPA aceleraron sus planes para la remoción de dichos líquidos tóxicos.
El 28 de marzo, una larga fila de camiones cisternas comenzó el traslado de la “lejía negra” a una planta de celulosa en Longview, Washington, donde se reutilizó para el procesamiento de celulosa de madera para fabricar papel. El proceso de remoción de $4.5 millones de dólares marcó la primera fase de un esfuerzo con un costo estimado global de $12 millones, y requirió la participación de cinco integrantes del Equipo de Respuesta del Pacífico de la Guardia Costera, varios contratistas y 15 choferes de camiones.
Los lodos se solidificaron y se transportaron a un relleno sanitario autorizado para residuos peligrosos; los ácidos se llevaron a una planta de disposición de residuos peligrosos autorizada para manejarlos. El 10 de septiembre de 2014 partió la última carga del sitio en la Bahía de Humboldt.
El distrito planea reutilizar el sitio de 70 acres para fines de acuacultura – posiblemente para el cultivo de ostras, o de esturión para producir caviar.
Respuesta tras explosión en planta de tratamiento »
Equipos de respuesta abordan las repercusiones de una explosión química en Santa Pala, California.
El 18 de noviembre de 2014 a las 3:30 a.m., un camión de extracción explotó en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Santa Clara, ubicada en Santa Paula, California, ocasionando la descarga de su desconocido contenido a lo largo del sitio.
Una vez que se secó, la mezcla química descargada formó cristales finos que prendieron fuego al contacto en llamaradas y pequeñas explosiones. El subsiguiente incendio ocasionó la descarga del inventario de sustancias químicas industriales de la planta, entre ellas fuertes oxidantes, ácidos y polímeros.
Como parte de la respuesta inicial, la Oficina de Servicios de Emergencia del Condado de Ventura expidió una orden de evacuación para aquellos habitantes que se encontraran dentro de un radio de una milla del sitio. Los equipos de respuesta inicial se vieron obligados a abandonar dos camiones contra incendios que se contaminaron en el sitio. En el sitio además se generó una extensa zona con lagunas de una mezcla de agua y sustancias químicas peligrosas, rodeada por un recubrimiento superficial de los desconocidos cristales sensibles a choques.
La EPA colaboró con la División de Salud Ambiental del Condado de Ventura en la implementación de un saneamiento seguro y eficaz. Se neutralizaron los cristales, se lavaron superficies a presión, y se solidificó la mezcla química y se transportó por camión al relleno Chiquita Canyon. El saneamiento se finalizó el 9 de enero de 2015.
Inversión fortalece comunidades
Subenciones del programa de sitios industriales abandonados de la EPA, conocido en inglés como Brownfields, apoyan revitalización comunitaria y económica en lugares en los que la reinversión y la generación de empleos son más necesarios.
Saneamientos benefician a ciudades »
Los Ángeles, la zona metropolitana de la Bahía de San Francisco, Honolulu, los condados de Lyon y Churchill en Nevada, y Meza, Arizona fueron tan solo algunas de las comunidades rurales y urbanas en EE.UU. que recibieron fondos del programa Brownfields de la EPA en 2014.
Habiendo obtenido más de 2.5 millones de dólares en su conjunto, estas seis comunidades llevaran a cabo saneamiento de terrenos contaminados para volver a desarrollarlos como vivienda asequible, desarrollo orientado al transporte público, desarrollos comerciales y espacios abiertos comunitarios.
En el sur de California, organismos comunitarios locales colaboraron para la creación de Larry Itliong Village, un proyecto de desarrollo que ofrece 45 unidades de vivienda multifamiliar asequible ubicada cerca de transporte público. El proyecto utilizó una fondos de una subvención de $200,000 dólares otorgada por el programa Brownfields de la EPA y una subvención de $88,000 dólares del fondo revolvente para sitios industriales abandonados del Departamento de Control de Sustancias Tóxicas del Estado de California.
En la zona de la Bahía de San Francisco, el Municipio de San Pablo está haciendo uso de $600,000 dólares en fondos del programa Brownfields para el saneamiento de antiguos patios ferroviarios de Burlington Northern y Santa Fe. El terreno se desarrollará como campos de fútbol juvenil en una comunidad marginada carente de espacios abiertos. El proyecto es resultado de una importante inversión y participación de la comunidad y es la piedra angular de mejoras planificadas como parte de un corredor que vinculará la red de transporte público regional a una universidad técnica comunitaria.
En el Valle Central, la EPA en 2014 removió tres tanques subterráneos de almacenamiento de combustible y realizó análisis para detectar contaminación en una antigua estación de gasolina en la ciudad de Fresno. 37 sitios adicionales en el condado de Fresno forman parte de un proyecto estatal de saneamiento de tanques para ayudar en la preparación de estos sitios para su redesarrollo.
En Mesa, Arizona, se emprendió una obra de construcción para agregar 3.1 millas a la red actual de tren ligero a lo largo de la vialidad Main Street, con el apoyo de una subvención del fondo de evaluación de sitios industriales abandonados de la EPA. Alrededor del 40% de las parcelas ubicadas a lo largo de la ruta que se propone históricamente se habían utilizado para operaciones automotrices e industriales, ocasionando que dichos sitios se contaminaran con sustancias peligrosas.
Los fondos que otorgó EPA a Mesa complementan esfuerzos locales para reducir emisiones de gases de efecto invernadero y los impactos del cambio climático mediante el establecimiento de una red de transporte público de clase mundial.
Capacitación para empleo verde »
A fin de garantizar que los habitantes locales se beneficien por los empleos que generan los saneamientos, la EPA cuenta con dos programas de capacitación para empleos verdes. Ambos proporcionan a adultos las habilidades necesarias para conseguir empleo sustentable de tiempo completo en el sector ambiental.
El año pasado, más de 250 graduados en la región Pacífico sudoeste recibieron certificación en saneamiento ambiental y habilidades técnicas a través de financiamiento del programa de Desarrollo y Capacitación en el Empleo para Trabajadores Ambientales de la EPA. Dicho financiamiento apoya a organismos locales de capacitación laboral que brindan servicio a personas de escasos recursos, minorías, personas desempleadas y subempleadas que viven en zonas afectadas por residuos peligrosos.
En Rialto, ubicada en el sur de California, 17 habitantes locales se graduaron de un programa de Capacitación Laboral del Superfund en julio de 2014, el cual les preparó para empleos en proyectos de saneamiento, como por ejemplo en el cercano sitio del Superfund Rockets, Fireworks and Flares (rockets, fuegos artificiales y bengalas).
Enfoque en los pueblos indígenas
Gobiernos indígenas enfrentan una serie de retos para la protección de la salud pública y el medio ambiente en sus tierras.
Acuerdo extrajudicial aporta mil millones de dólares para saneamientos en la Nación Navajo »
Un reciente acuerdo extrajudicial aportará mil millones de dólares para el saneamiento de hasta 50 minas de uranio abandonadas que afectan al pueblo Navajo.
Como resultado de un histórico acuerdo extrajudicial, Kerr-McGee y su matriz, Anadarko Petroleum Corp., pagarán más de $4,400 millones de dólares para financiar saneamientos ambientales en todo el país.
Entre los principales beneficiarios se encuentra la Nación Navajo, en la que la EPA planea utilizar $985 millones de dólares de dicho acuerdo para fines de saneamiento de alrededor de 50 minas de uranio abandonadas en las que permanecen residuos radioactivos de operaciones de minería realizadas por la empresa Kerr-McGee durante la era de la Guerra Fría.
La Nación Navajo recibirá $43 millones adicionales para resolver la situación de residuos radioactivos en la antigua mina de uranio de Kerr-McGee en Shiprock, Nuevo México. La EPA y el pueblo Navajo se encuentran trabajando en su segundo plan a cinco años para la resolución de alrededor de 500 minas de uranio ubicadas en tierras Navajo.
Kerr-McGee extrajo más de 7 millones de toneladas de mineral de uranio de minas ubicadas en tierras de la Nación Navajo o cercanas a las mismas entre fines de la década de los cuarentas y los ochentas, dejando atrás sitios de minería y montones de roca de desecho contaminadas en las montañas Lukachukai en Arizona, la Agencia Este de la Nación Navajo y minas cercanas en Nuevo México.
La exposición a elementos radioactivos en el suelo, el aire y el agua representa un riesgo para la salud del ser humano, incluyendo riesgo de cáncer pulmonar. La EPA otorgó una subvención del programa de Resolución de Problemas en Colaboración para la Justicia Ambiental al organismo comunitario Tolani Lake Enterprises para fines de evaluar exposiciones debidas a fuentes de agua.
EPA, IHS apoyan a tribus californianas durante sequía »
Muchas de las 109 tribus indígenas reconocidas por el gobierno federal ubicadas en California dependen de pequeños sistemas de agua potable que corren el riesgo de agotarse durante la excepcional sequía que sufre el estado. De hecho, uno de los pequeños sistemas que brindaba servicio a parte de la Tribu Yurok en la costa norte de California se agotó en 2014, obligando a dicha tribu a tener que entregar agua embotellada a sus clientes.
En respuesta a la sequía, la EPA y el Servicio de Salud Indígena (IHS, por sus siglas en inglés) de la zona de California han trabajado en colaboración con las tribus de California, exhortando a cada uno de los gobiernos indígenas a evaluar su vulnerabilidad, planificar para alargar su suministro, e identificar fuentes alternas de agua.
El IHS, en alianza con tribus y la EPA, identificó a 13 sistemas operados por 11 tribus como los de mayor riesgo, con necesidades de proyectos relacionados con la sequía por un monto de $8.6 millones de dólares. Siete de dichas tribus emitieron sus propias declaratorias de emergencia por sequía, entre ellas las tribus Hoopa Valley, Yurok, Tule River, Karuk, Sherwood Valley, Cortina y Kashia.
La EPA aportó fondos a ocho tribus para el desarrollo de planes de contingencia ante la sequía, programas de conservación del agua, auditorías hídricas, programas de detección de fugas y difusión social.
Como meta final, la EPA espera apoyar a las tribus en su desarrollo de sistemas de aguas con capacidad de recuperación y fuentes de suministro sustentables que sean perdurables ante futuras sequías y otros impactos del cambio climático.
